Esta guía tiene fines informativos y educativos. La sertralina es un medicamento de prescripción médica — su uso, dosis e interrupción debe ser siempre supervisado por un médico o psiquiatra. Si tienes dudas sobre tu tratamiento, consulta con un profesional de salud.
La sertralina es uno de los antidepresivos más recetados en Chile y el mundo. Pertenece a la clase de los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) y actúa modulando los niveles de serotonina en el cerebro, el neurotransmisor que regula el estado de ánimo, el sueño y la ansiedad.
A pesar de su uso extendido, rodea a la sertralina una cantidad importante de mitos y confusiones. Esta guía recoge lo que la evidencia clínica dice, de forma clara y sin alarmismos.
¿Qué es la sertralina?
La sertralina fue desarrollada por Pfizer y aprobada por la FDA en 1991 para el tratamiento de la depresión. Desde entonces, su uso se ha expandido a múltiples condiciones de salud mental. Se comercializa bajo nombres como Altruline, Zoloft y Sertralina genérico.
Mecanismo de acción: bloquea la reabsorción (recaptación) de serotonina en las neuronas, lo que aumenta la disponibilidad de este neurotransmisor en el espacio sináptico. A diferencia de los antidepresivos tricíclicos más antiguos, los ISRS tienen un perfil de efectos secundarios significativamente más favorable.
"La combinación de farmacoterapia con ISRS y psicoterapia cognitivo-conductual muestra tasas de respuesta superiores al 60–70% en depresión moderada a severa."
APA — American Psychological Association, 2023¿Para qué sirve?
La sertralina tiene indicación aprobada para las siguientes condiciones:
Uso off-label
Los médicos también pueden prescribirla para bulimia nerviosa, eyaculación precoz y ciertos síntomas de trastornos de la personalidad. Estos usos requieren evaluación individualizada.
Dosis y administración
| Condición | Dosis inicial | Dosis habitual | Dosis máxima |
|---|---|---|---|
| Depresión mayor | 50 mg/día | 50–100 mg/día | 200 mg/día |
| TOC | 50 mg/día | 50–200 mg/día | 200 mg/día |
| Trastorno de pánico / TEPT | 25 mg/día | 50–200 mg/día | 200 mg/día |
| Niños (TOC, 6–12 años) | 25 mg/día | 25–200 mg/día | 200 mg/día |
Las dosis son referenciales. Solo tu médico puede determinar la dosis correcta para tu caso. Nunca ajustes la dosis por tu cuenta.
Se toma por vía oral, generalmente una vez al día, a la misma hora (mañana o noche según tolerancia). La dosis inicial suele ser baja y se incrementa gradualmente para minimizar los efectos adversos iniciales.
Efectos secundarios
Como todo medicamento, la sertralina puede producir efectos secundarios. La mayoría son leves y tienden a disminuir durante las primeras semanas de tratamiento.
- Náuseas (más frecuentes al inicio)
- Mareos o leve sensación de inestabilidad
- Sequedad de boca
- Diarrea o molestias digestivas
- Somnolencia o insomnio
- Sudoración excesiva
- Temblor leve
- Disminución del deseo sexual
- Dificultad para llegar al orgasmo
- Pensamientos suicidas o autolesivos
- Cambios bruscos de humor o comportamiento
- Sangrado inusual o moretones sin causa
- Convulsiones
- Fiebre alta con rigidez muscular (síndrome serotoninérgico)
- Reacción alérgica grave (erupciones, dificultad respiratoria)
- Hipomanía o síntomas maníacos
Si aparecen pensamientos suicidas, especialmente en las primeras semanas del tratamiento, contacta inmediatamente a tu médico o acude a urgencias. Este riesgo es mayor en jóvenes menores de 25 años durante las primeras semanas.
Cómo manejar los efectos secundarios
Precauciones especiales
Antes de iniciar el tratamiento, informa a tu médico sobre:
Mitos sobre la sertralina
La sertralina está rodeada de creencias incorrectas que a veces llevan a las personas a evitar un tratamiento que podría ayudarlas. Estos son los más comunes:
Almacenamiento y sobredosis
Para desechar medicamentos vencidos o sobrantes, lleva las cajas a una farmacia. Nunca los elimines por el desagüe o la basura domiciliaria.
Sertralina + Psicoterapia
La sertralina actúa sobre la química cerebral. La psicoterapia trabaja los patrones de pensamiento, las conductas y el procesamiento emocional. Son herramientas complementarias, no excluyentes.
En EEPSI acompañamos a personas que están en tratamiento farmacológico con sertralina u otros ISRS. La psicoterapia no reemplaza al psiquiatra o médico tratante, pero potencia significativamente el resultado del tratamiento y reduce el riesgo de recaída a largo plazo.
"La terapia cognitivo-conductual combinada con ISRS muestra una reducción del 20–30% mayor en recaídas depresivas frente al fármaco solo a los 12 meses."
Cuijpers et al. — World Psychiatry, 2019Preguntas frecuentes
Los primeros efectos — mejora del sueño, reducción de la ansiedad — suelen notarse entre 2 y 4 semanas. El efecto antidepresivo completo puede tardar entre 6 y 8 semanas. Es importante no suspender antes de ese plazo si no se notan resultados inmediatos.
No tiene un efecto universal. Al inicio algunos pacientes pierden apetito y pueden bajar de peso. A largo plazo (más de 6 meses), algunos reportan aumento de peso, posiblemente por mejora del apetito al tratarse la depresión. Mantener ejercicio y dieta equilibrada ayuda a mitigar este efecto.
No. No genera dependencia física ni adicción. Sin embargo, suspenderla abruptamente puede causar síndrome de discontinuación: mareos, irritabilidad, sensaciones como pequeñas descargas eléctricas. Por eso siempre debe retirarse de forma gradual bajo supervisión médica.
No se recomienda. El alcohol potencia la sedación, puede desestabilizar el estado de ánimo e interfiere con la eficacia terapéutica. Se debe evitar durante todo el tratamiento.
Sí. Tiene indicación aprobada y eficacia comprobada para el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico y la fobia social. Es uno de los fármacos de primera línea para estas condiciones según guías clínicas internacionales.
Tómala tan pronto como lo recuerdes. Si es casi la hora de la siguiente dosis, omite la olvidada y continúa con tu horario normal. Nunca tomes dosis doble para compensar la olvidada.
No. Suspenderla de forma abrupta puede causar síndrome de discontinuación (mareos, náuseas, irritabilidad, sensaciones eléctricas). Siempre consulta a tu médico antes de modificar o suspender el tratamiento. La retirada gradual suele hacerse en semanas o meses.
Sí, bajo supervisión especializada. Tiene indicación aprobada para niños a partir de 6 años en el TOC, y para adolescentes en depresión y otros trastornos. La dosis inicial es generalmente más baja y la monitorización debe ser más frecuente.